#41# Diferencias entre la prestación contributiva por desempleo y el permiso retribuido recuperable por la crisis del Covid-19 - Delaw Firm
4488
post-template-default,single,single-post,postid-4488,single-format-standard,bridge-core-2.0.7,et_bloom,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,vss_responsive_adv,vss_width_768,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-19.4,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive,elementor-default

#41# Diferencias entre la prestación contributiva por desempleo y el permiso retribuido recuperable por la crisis del Covid-19

Desde la prórroga del Estado de Alarma hasta las 00:00 horas del día 12 de abril de 2020, el legislativo ha publicado diversas medidas de índole laboral para paliar los efectos derivados del COVID-19.

Entre ellas se reconoce en primer lugar una prestación contributiva por desempleo, para todas las personas afectadas por procedimientos de suspensión de contratos y reducción de jornada. La fecha de efectos de la situación legal de desempleo en los supuestos de fuerza mayor será la fecha del hecho causante de la misma y para el supuesto de causas organizativas, técnicas o de la producción habrá de ser, en todo caso, coincidente o posterior a la fecha en que la empresa comunique a la autoridad laboral la decisión adoptada.

El nivel contributivo de la protección por desempleo tiene como objeto proporcionar prestaciones sustitutivas de las rentas salariales dejadas de percibir como consecuencia de la pérdida de un empleo anterior o de la suspensión del contrato o reducción de la jornada.

En segundo lugar, se concede un permiso retribuido recuperable del 30 de marzo al 9 de abril a todos los trabajadores de actividades no esenciales que no tendrán que desplazarse a sus puestos de trabajo. El objetivo del ejecutivo es frenar el avance de la pandemia del coronavirus y reducir al máximo la movilidad en las calles españolas. Recuperarán las horas de trabajo desde el día siguiente a la finalización del estado de alarma hasta el 31 de diciembre de 2020.

Eso sí, no podrán acogerse aquellos que estén teletrabajando, que estén en proceso de un ERTE o que tengan una baja por incapacidad temporal, paternidad y maternidad. A los trabajadores que tengan una reducción de jornada se les tendrá que dar ahora un permiso retribuido recuperable proporcional al número de horas que hagan.

Finalmente, se prohíben los despidos objetivos en los que se alegue la crisis del coronavirus como causa de extinción del contrato. Esto supone que, en principio, estas rescisiones de contratos serían improcedentes y, por tanto, se tendrían que indemnizar con 33 días por año trabajado. Además se suspenden los contratos temporales, incluidos los formativos, de relevo e interinidad, por las causas previstas en los artículos 22 y 23 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, y supondrá la interrupción del cómputo, tanto de la duración de estos contratos, como de los periodos de referencia equivalentes al periodo suspendido, respecto de las personas trabajadoras afectadas por estas.